El Ayuntamiento de Morelia evalúa la definición de una tarifa por el derecho de uso de espacios públicos por parte de establecimientos formales.

Humberto Arróniz Reyes, secretario del Ayuntamiento, mencionó que con las acciones para el reordenamiento de comercios que instalan infraestructura para la presentación de servicios o la oferta de bienes en el exterior de sus locales, se ha hecho necesario verificar una tarifa para que los empresarios paguen el derecho a utilizar estos espacios, a condición de que no afecten la circulación peatonal o vehicular.

Aunque negocios de deferentes ramos se comprenden en estos operativos, la mayor preocupación ha surgido en el gremio restaurantero, debido a que las actividades de la administración local involucran a cafeterías, restaurantes, bares y similares con mesas colocadas en exteriores.

Agregó que tras acercamientos con la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados -Canirac- en la entidad se ha expuesto por el sector la propuesta de pago de cinco pesos por metro cuadrado, cifra requerida a los comerciantes semifijos tolerados, así como los oferentes de tianguis y mercados sobre ruedas.

Ello, pese a que consideraron que debieran disponer de una tarifa distinta, al ser comerciantes establecidos formalmente y estar sujetos al pago de impuestos.

Arróniz Reyes expresó que una vez que se logre una propuesta definitiva, ésta será presentada ante el Cabildo de Morelia para su eventual aprobación, ya que tendrá un impacto en la ley de ingresos municipal.

A lo largo de este año, la administración municipal ha sancionado hasta con clausura total temporal a los comercios, sobre todo del giro restaurantero, que prestan servicio en el exterior de sus inmuebles sin contar con autorización para ello o excediéndose de la superficie aprobada.

Las medidas han generado la inconformidad de los empresarios, quienes inclusive han interpuesto procedimientos para protegerse de estas acciones.

Son los casos del hotel y restaurante Casa Madero, que demanda por exceso a la autoridad municipal, que habría sido cometido con la clausura del establecimiento por más de una semana, y por lo menos siete negocios sitos en la avenida Acueducto, que se ampararon para evitar el retiro de las infraestructuras que han colocado sobre las aceras.