Michoacán requiere que la Federación aporte el 90 por ciento de los recursos que se necesitan para solventar el costo de la nómina magisterial, en tanto que el 10 por ciento restante sería asumido por el estado, señaló Alberto Frutis Solís, titular de la Secretaría de Educación en el Estado.

Esto implicaría retornar a las proporciones alcanzadas en 1992, previo a la firma de los acuerdos generados en 1994 y 2014, donde se disminuyó la participación económica de la Federación en detrimento del estado.

Frutis Solís mencionó que no se descarta que la administración de la república capte la totalidad del sistema educativo local, luego que Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, señalara que esta posibilidad se analiza.

Sin embargo, de no ser viable la federalización de la nómina magisterial, se proyecta que las aportaciones económicas del gobierno de la república se incrementen respecto de lo que se eroga al momento, mediante la creación de un nuevo convenio de concurrencia con la entidad.

Además, se podría concretar la absorción de por lo menos el 50 por ciento de las plazas docentes estatales, alrededor de 15 mil espacios de trabajo, que serían solventados con recursos federales.

En breve, pago de bonos a docentes

Alberto Frutis manifestó que se prevé que en el curso de esta semana se llevará a cabo la entrega de 50 millones de pesos por concepto de bonos pendientes de pago a profesores en Michoacán.

Señaló que estos bonos derivan de una asignación a directores de escuelas y supervisores escolares, así como un estímulo por reconocimiento de años de servicio.

Con esto, el monto por entregar al magisterio se establecería en cerca de 300 millones de pesos por bonos a los docentes.