El nuevo modelo del proceso penal argentino plantea abandonar la matriz escrita y lenta del expediente tradicional y desplazar ese eje hacia la oralidad, la estrategia y la gestión dinámica de la prueba.
El nuevo modelo del proceso penal argentino plantea abandonar la matriz escrita y lenta del expediente tradicional y desplazar ese eje hacia la oralidad, la estrategia y la gestión dinámica de la prueba.