El Presidente demoró por demás una definición que parecía inevitable. La demora paralizó la gestión, agravó el desgaste y obligará ahora al Gobierno a reconstruir el contrato moral con sus votantes.
El Presidente demoró por demás una definición que parecía inevitable. La demora paralizó la gestión, agravó el desgaste y obligará ahora al Gobierno a reconstruir el contrato moral con sus votantes.